¿EL PODER DEL AHORA?

Muchas veces veo pinturas que me sugieren sensaciones, sentimientos y reflexiones. Estas pinturas con las que ilustro hoy la entrada, hacen que me identifique con la mujer del cuadro en esos momentos en los que me siento en el aquí y ahora. Son momentos en los que el tiempo parece pararse y una quietud silenciosa e intensa invade la conciencia.
¿Cómo podríamos aumentar estos momentos? ¿Cómo podríamos hacer que nuestra vida fuera así de apacible?

El objetivo de la meditación, de las prácticas de mindfulness son esas: vivir en el momento, sin dejarse llevar por preocupaciones, rumiaciones o proyectos del futuro que nos llevan a dejar de vivir en el presente, que es lo único que tenemos...tempus fugit.

Hay libros, citas, imágenes en las redes sociales que nos conminan a vivir en el presente, como si no lo hiciéramos por una cuestión de voluntad, como si prefiriéramos vivir en el pasado, o huir del presente. Pero, ¿somos tan tontos que no queremos? ¿preferimos más vivir preocupados que en calma? Si de niños todos teníamos esa capacidad, vivíamos con esa ilusión cada momento ¿qué es lo que nos hace perderla?

Cuando nos reñimos a nosotros mismos por no vivir el ahora,  nos olvidamos que sobrevivimos porque somos capaces de aprender, y aprender significa tener memoria. Podemos manejarnos autónomamente en el mundo porque hemos aprendido aquellas cosas necesarias de las representaciones mentales de lo vivido, del pasado. Y con esos aprendizajes prevemos el futuro. Necesitamos saber aproximadamente qué nos puede pasar en las situaciones con las que nos podemos encontrar en nuestra vida. Si fuéramos siempre como niños, también seríamos siempre dependientes de alguien que velara por nosotros. Si no tuviera que vivir autónoma y libremente, o si estuviera resuelta mi vida para siempre jamás, podría vivir más el ahora , no tendría que preocuparme por el futuro. Si mis relaciones de apego fueran seguras y eternas, no tendría tampoco que aprender nada y podría vivir en el presente eterno.

¿Pero quién, hoy en día puede vivir así? El poder vivir tranquilo no es sólo una cuestión de valores sobre lo importante y lo que no (que sí lo es), sino también de que vivamos seguros, con una sensación de confianza en la vida y en los demás.
Y tampoco podemos evitar que las cosas que nos ocurren en la vida necesiten de un proceso de asimilación: será necesario, por tanto, que  veamos que es necesario rumiar el pasado para poder aprender, y que no nos pase lo mismo en el futuro. Ese aprendizaje es necesario para mejorar nuestras relaciones afectivas; y, desgraciadamente, ese proceso de rumiar el pasado es inevitable en un proceso de duelo, siempre que en la vida nos ocurra una pérdida.

Con lo que digo, no estoy en contra de aumentar los momentos de vivir en el aquí y ahora a través de recordatorios o prácticas como la meditación. Pero simplemente me interesa advertir sobre el efecto contrario que puede tener sobre nosotros tener un mandato de imperativo moral para vivir el presente exclusivamente. Somos humanos, debemos aprender para poder vivir como adultos de una forma autónoma.

También quiero recordar que cuando trabajamos para sentirnos seguros de nosotros mismos, y para sentir confianza en las posibilidades creativas de la vida, los momentos en que vivimos en el presente con una quietud reparadora surgen espontáneamente.

Trabajemos para una sociedad segura y sin tantos peligros, para que no tengamos que preocuparnos tanto.

Pinturas de Danielle Richard

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