LA INTELIGENCIA DEL CORAZÓN

Hay muchos libros new age que intentan dar un fundamento científico a lo espiritual, una base materialista a la Filosofía Perenne, o ese cuerpo de conocimiento místico que es coincidente en todas la tradiciones espirituales. La parte de la ciencia preferida para justificar las verdades místicas es la Fisica Cuántica.
El último libro que he leído que intenta dar una base biológica y física a la experiencia espiritual es El Maestro del Corazón de Annie Marquier.

En este libro explica las investigaciones neurofisiológicas del corazón, y en él explica las vías neurológicas que van del corazón al cerebro por las que parece que existe en nuestro sistema nervioso otro centro aparte del cerebro que está en el corazón. Es el llamado cerebro del corazón. Así, estaría justificado neurofisiológicamente esa experiencia que hemos tenido todos de que es en el corazón el lugar donde reside el afecto, y que es una guía superior para orientar nuestro comportamientos y decisiones. El corazón es realmente y no sólo metafóricamente, la sede del Maestro Interior.
Como psicóloga a la que le gusta integrar todos los conocimientos de todas las disciplinas que pueden explicar parte del comportamiento humano, estos descubrimientos me parecen fascinantes.
Pero cuando  tropiezo con enunciados engañosos, me da la sensación de que el libro finalmente forma parte de las fórmulas editoriales New Age, cuya intención es mucho más vender libros que divulgar ciencia, y empiezo a ponerme de los nervios...

Valoremos una afirmación hecha por Annie Marquier:

El nuevo circuito de la conciencia no pasa por viejas memorias, de modo que lleva a un conocimiento inmediato, instantáneo, del momento presente, a una percepción exacta de la realidad.
El Maestro del Corazón. Ediciones Luciérnaga, pág. 122

Es cierto que el trabajo de crecimiento personal y terapéutico consiste en reconocer asociaciones y patrones emocionales que tuvieron su sentido antes, pero que utilizarlos para situaciones presentes puede ser disfuncional. Hay que aprender a responder al aquí y ahora, y no reaccionar sobre viejos patrones. El camino del corazón exige reaprender a funcionar en el  presente y reevaluar las viejas asociaciones.
Pero lo que dice Marquier en su libro, es que el cerebro del corazón, es el centro neurofisiológico que se encarga de evaluar el aquí y ahora de forma instantánea, valorando exactamente el presente, lo cual es una afirmación absurda, que lleva a confusión, con el único sentido de fomentar mantras new age que puedan vender libros. Se transforman algunos descubrimientos científicos en enunciados y afirmaciones que la gente se cree y que, con un conocimiento superficial de la ciencia no pueden cuestionar. Finalmente, es una utilización de la ingenuidad humana, que no estimula el pensamiento crítico, y que aborrega al público y lo vuelve un consumidor perfecto, esta vez del submercado New Age.

La percepción de la realidad de una forma exacta requiere de la madurez neuroemocional y psicológica de una persona adulta. Nacemos con una disposición a reconocer contingencias (como demuestran los estudios sobre el desarrollo del ser humano en sus primeros días), pero el resto de aprendizajes depende de las relaciones primarias. Ya he explicado en otras entradas cómo la regulación emocional, el sentimiento de seguridad y la libertad para explorar el mundo depende de la seguridad en el apego. Si tuviéramos un centro neurológico que no dependiera de esto ¿por qué los bebés no saben ya mantenerse por sí mismos? ¿por qué dependería tanto entonces de las primeras relaciones?

Nunca ninguna respuesta adulta y madura prescinde de la memoria. Es imposible, sencillamente imposible. Porque sin memoria no habría ningún aprendizaje. Ni siquiera el aprendizaje de reevaluar la primera impresión, como la que el jefe que nos grita hoy no es la misma persona  que nuestro padre... Ojalá los enfermos de Alzheimer pudieran ser guiados por otro centro cuando el cerebro falla...

Sí que es cierto que el "camino del corazón" requiere dejar de reaccionar por viejos patrones. Que requiere el "cor-aje" de enfrentarnos a viejos miedos y limitaciones y atreverse a funcionar de otro modo. Que requiere osadía y paciencia y elegir el camino amoroso que implica tener en cuenta al otro. Que requiere la capacidad de entendernos como una urdimbre de la trama del "nosotros", un crecimiento en empatía y en saber sostener equilibrios entre distintas partes.

Pero ¿por qué no dejar que la Poesía, el Arte o la Mística expresen algunas experiencias que no podemos explicar? A mi modo de ver es mucho más honesto vivir en el Misterio que ceder a la visión materialista para así poder vender libros...




Entradas populares