REPRESIÓN Y REDES SOCIALES

La represión es aquel mecanismo de defensa que impide que aparezcan en nuestra conciencia aquellos afectos que no queremos sentir (o no podemos manejar) o aquellas partes de nosotros mismos que nos causarían vergüenza,  nos pondrían en un conflicto insoportable, difícil de resolver si lo tuviéramos que enfrentar en el día a día. Para Freud, la represión era la forma por la que se generaban las neurosis, porque aquello que no podemos soportar en la conciencia, aparece como síntoma. No podemos soportar vernos como seres envidiosos y mezquinos, así que justificamos lo que hacemos porque es para el bien de todos, o incluso por el propio bien de la víctima de nuestros ataques envidiosos.
A veces impedimos sentirnos en conflicto. Negamos y reprimimos nuestro deseo para complacer al padre, o a la madre o a la idea de familia que nos impusieron. Nos volvemos sumisos por miedo, porque aquello que deseamos nos da miedo también y no podríamos soportar el rechazo o el fracaso. Y todo esto nos sale en forma de dolores musculares, justificaciones intelectuales para no intimar, ataques de pánico y depresiones. O dejar que la vida nos viva en vez de vivirla.

A veces he pensado que el ordenador y las redes sociales nos dan la ilusión de no estar reprimidos, de vivir el deseo como si fuéramos valientes y fuertes, cuando en realidad la virtualidad actúa de represor. No sé si me explico...

La gente tiene grandes amores en internet, y multitud de amigos. Se dicen cosas "a la cara", somos honestos, no nos reprimimos, y hasta podemos tener sexo por internet.
Pero somos unos reprimidos. Quizá nunca se va a materializar el gran amor, las amistades van a caer tras el primer desencuentro, y la gente no se dice las cosas a la cara ni mucho menos...podemos ocultarnos tras máscaras, y hasta ocultar la presencia en la red aunque estemos conectados, así que nunca hemos podido ser más cobardes que ahora.
Y seguimos con el deseo reprimido, porque el deseo será siempre de luz natural, olor y tacto. No hay videoconferencia que pueda sustituir un beso, un abrazo y una mirada que no se pueda velar como en las sombras virtuales.

Ojalá podamos tener la coherencia de vivir materialmente lo que decimos tan fácilmente en internet.

Entradas populares