LA COMPLEJIDAD DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD


Creo que todo sería más fácil si pudiéramos atribuir a una única causa las cosas que no nos gustan. También sería mucho más fácil poder promover las que nos gustan.
Qué fácil sería si pudiéramos eliminar la enfermedad comiendo sano, o abriendo nuestro corazón al amor...ojalá fuera así. Yo lo desearía...
Y sin embargo, frente a la complejidad de los fenómenos naturales y humanos, unos y otros nos quieren vender sus puntos de vista como si fueran los adecuados, confundiéndonos, obsesionándonos, culpabilizándonos o reduciéndonos a meros impulsos neuronales e intercambios biofísicos.
Tanta rabia me da el que reduce una depresión a la falta de serotonina, como el que hace creer que una mujer tiene cáncer de mama por el conflicto con su madre...Esto para mí es el ejemplo de los mismos perros con distintos collares y de cómo ideologías (finalmente son posturas ideológicas) tan distintas pueden compartir la misma estructura del reduccionismo y la negación de la complejidad.
Todos tenemos genes y biología, así que no podremos siempre controlar  cuando un gen se expresa. Sin embargo, hoy sabemos que muchas veces, para que los genes se expresen, se necesitan de ciertos estímulos o condicionamientos ambientales. Una predisposición genética, junto con determinada exposición a una sustancia, o determinados estilos de vida puede que sean necesarios que se  presenten en una persona para que finalmente enferme. Los virus y bacterias nos "atacan"; sin embargo, se encuentran con distintos organismos que les "combaten" y unos sobreviven y otros no...un niño español sobrevive a una neumonía, que probablemente mate a un niño desnutrido africano.
En este último punto aparece otro elemento de complejidad. Las enfermedades no sólo dependen del organismo que enferma, sino también del entorno psicosocial en el que se enferma. Probablemente el niño africano que enferma y muere, no lo haría si su mismo organismo no estuviera desnutrido. Aparece el elemento político...¿por qué hay zonas del mundo que viven en la sobreabundancia y otras en la más absoluta miseria?
Desde luego que siendo psicóloga no voy a negar el elemento psicológico de la enfermedad. Hoy en día ya se empieza a saber cómo las relaciones tempranas influyen en la maduración y desarrollo cerebral, así que no es raro que ciertos circuitos cerebrales serotoninérgicos, dopaminérgicos, etc. se vean afectados por las interacciones sociales. Conflictos con la madre puede que sean reales en algunas mujeres con cáncer de mama...¿pero habría tantos conflictos con la madre como  para provocar la epidemia de cáncer de mama que parece que asola a las mujeres? ¿y si las mujeres dieran de mamar a sus bebés más de lo que se ha hecho después del bombardeo sobre la bondad del biberón y las leches preparadas que se hizo en los años 60 y 70? ¿por qué no todas las mujeres que tienen conflictos con sus madres tienen cáncer?
No cuestiono en absoluto que muchas enfermedades vienen de estilos de vida poco saludables; pero ¿eso sólo depende de decisiones personales? ¿y las condiciones sociopolíticas no influyen en los estilos de vida?
La realidad es compleja, ambivalente muchas veces y ambiguas tantas otras...
Quizá la salud y la enfermedad necesiten ser vistas desde numerosas ópticas y formas y se necesite de intervenciones coordinadas, de relaciones y de interacciones.
Necesitamos ser humanos que sepan vivir en la ambigüedad, la ambivalencia y la complejidad...porque habrá cosas que podremos cambiar y otras que deberemos saber aceptar mientras cabalgamos por los claroscuros del flujo de la vida.

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