RACIONALIZACIONES



Creo que todos lo hemos hecho en algún momento...justificar con razones aquello que nos da miedo enfrentar, o las cosas que no queremos admitir. Es un potente mecanismo de defensa que nos permite mantener en la sombra ciertas partes de nuestra personalidad o emociones que no queremos ver. Alimenta nuestro punto ciego.
Alguna vez nos da miedo alguna cosa, por ejemplo, cambiar de puesto de trabajo, o somos infelices en nuestra pareja, entonces podemos decir: "en todas partes cuecen habas" o "todo va bien. Son pequeños desacuerdos que tienen todas las parejas". Las cosas que se dicen suenan tan lógicas, porque en parte es cierto, que nos engañan hasta a nosotros mismos...Detrás se esconde el sufrimiento, que se minimiza, y el miedo al cambio. Claro que es verdad que puede que cambiemos y no sea todo color de rosa...pero perdemos la posibilidad de "lo bueno por conocer"
Algunas de las racionalizaciones e intelectualizaciones pueden llegar a convertirse en auténticas teorías o filosofías de vida. Uno de los ejemplos puede ser eso de que nuestro pensamiento consigue todas  las cosas que deseamos, o que todo está en nuestra mente. Diciendo esto podemos tapar la profunda angustia que a veces puede producir vivir. Nos da una ilusión de control y nos hace sentir el centro del universo. De este modo, evitamos tener que enfrentarnos a la ambigüedad, y tener que elaborar un narcisismo infantil para darnos cuenta de que no somos especiales.
Otro ejemplo de racionalización es decir que nosotros somos sinceros siempre. Que valoramos el no mentir y el ser honestos por encima de todo. Sin embargo, detrás de algunas de las "verdades" que decimos esconden agresividad, rabia y hasta envidia...Hacemos daño a los demás bajo el supuesto de la sinceridad. Y es aquí donde a veces nos podemos acercar al cinismo: justifico bajo un supuesto valor o cualidad, lo que no es más que pura crueldad.
Muchas racionalizaciones son condicionamientos sociales compartidos: "el amor es incondicional", "vivo una auténtica pasión". Todas las ideas sobre el amor romántico esconden situaciones de dependencia emocional y abuso, y con eso no quiero decir que no exista la pasión o el amor incondicional, pero eso no es muchas de las cosas , circunstancias y relaciones que admitimos en nuestra vida, como relaciones posesivas y llenas de celos patológicos.
Para poder superar nuestras racionalizaciones, debemos enfrentarnos con las emociones que hay detrás. Es mucho más honesto para nosotros mismos podernos decir "me da miedo hacer esto o lo otro" o "no me siento preparado/a para hacer este cambio" que empezar a justificarnos... Cuando aceptamos nuestras emociones, nos aceptamos a nosotro/as misma/os y este es el inicio para hacer lo que tengamos que hacer. Quizá sea aceptar nuestras limitaciones, o que debemos prepararnos para poder realizar ese cambio que deberíamos hacer...
Para ser consciente de nuestras emociones es bueno ser consciente de las sensaciones corporales. Las emociones se viven en nuestras vísceras, así que si no escapamos de nuestras sensaciones, en algún momento pondremos palabra a lo que sentimos.
Y poniendo palabra, nos podremos comunicar. Eso que parece tan simple, es a veces muy complejo...quizá llevemos toda nuestra vida desconectándonos...
Comunicar lo que sentimos a otra persona nos permitirá también ver las cosas desde otro punto de vista. A veces eso es la clave para poder superar las situaciones. Esa es una de las razones por las que las terapias funcionan: nos ayudan a ver las cosas desde el punto de vista de alguien que nos entiende y que sabe empatizar con algunos de los estados mentales que se esconden tras máscaras defensivas. El hecho de que alguien pueda vernos en profundidad, pero también entendiendo nuestros miedos sin juzgarnos, nos permitirá aprender el coraje que necesitamos para crecer en espíritu

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