AGRADECIMIENTO

No quiero acabar el año sin agradecer a todos los paseantes que han llegado a esta isla, a pesar de que este año no he escrito tantas entradas y no lo he actualizado lo que toca para hacerlo más interesante. Este año me he dedicado más a explorar otros ámbitos de escritura, aunque en el fondo siempre hablo de lo mismo.

Como podéis comprobar al leer las entradas, no es un blog al uso de los psicólogos actuales, que venden positividad y espiritualidad a partes iguales, de mensajes y recetas con las que salir del sufrimiento. Si quisiera "venderme" sería mejor que me sumara a la moda. Pero yo intento ser fiel a mi vocación y pretendo reflexionar sobre lo que nos hace felices y lo que nos hace sufrir, intentando hacer una arqueología de la mente, aunque lamentablemente sin tanto arte como lo hacen los buenos novelistas. .
¿Por qué no me dedico a los mensajes positivos? Porque nunca me he conformado con lo que me dicen sin pensar si es aplicable siempre a lo que vivo, experimento y observo. Los mensajes positivos son útiles en algunos momentos y en algunos contextos, pero pueden ser muy agresivos cuando alguien está sumido en el proceso de cambio o duelo que implica la pérdida de alguien o algo querido o apreciado. También se olvidan de que no todo cambio se produce por voluntad (obvian la realidad de los procesos inconscientes que la voluntad consciente muchas veces pretende reprimir y relegar) y son miopes a la función que tiene todo sentimiento y emoción en nuestro crecimiento personal.
Estas reflexiones las hago siempre desde la óptica del vínculo afectivo. En definitiva, son las relaciones las que nos definen y es esa característica de fundamento del ser que tiene la relación,  la razón por la que los vínculos nos hace sentir felices y desgraciados. Pero no todo lo que nos han dicho sobre las relaciones es verdad. De ahí mi espíritu crítico frente a los condicionamientos y las imágenes del amor que nos han hecho creer


Si leéis algunas de mis entradas también veréis que no soy una fervorosa defensora de las técnicas más populares en estos días de "merchadising" psicológico y espiritual. Todas las técnicas pueden ser útiles, como pueden ser dañinas y re-traumatizantes en potencia. Hacer una constelación familiar o utilizar técnicas guestálticas o espirituales no son garantía de nada. La catarsis no es curativa per se, sino cuando se da en un contexto de relación terapéutica, en una base de seguridad que nos permite rememorar y colocarnos en un nuevo lugar con recursos que antes no teníamos. Hacer según que técnicas fuera de ese contexto,  con una persona a la que no volveremos a ver y sin los conocimientos necesarios para trabajar traumas o situaciones emocionales intensas puede provocar más daño que bien. ¿Alguien se operaría el cerebro para solucionar cualquier problema, o por cualquier terapeuta? Seguro que sólo nos ponemos en manos de neurocirujanos en muy determinadas condiciones. ¿Por qué dejamos que utilicen técnicas psicológicas potentes sin saber si lo necesitamos, o de qué manera lo necesitamos?

Con todo, pretendo ser una persona y profesional que potencie el crecimiento personal. Pero cada persona debe encontrar su modo, tener autonomía y ser crítico con lo que se le ofrece. Nunca una técnica puede estar por encima de la persona.

Con este resumen de la filosofía de este blog me oriento hacia los nuevos tiempos que están por venir. El fin de año es una convención de calendario, pero que guarda alguna relación con los ciclos naturales. Es el tiempo del cambio de solsticio, cuando un nueva estación empieza...
¡Mis buenos deseos para todos mis lectores!

Ana Cortiñas

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